



El Carnaval en nuestro municipio es un celebración animada y ociosa donde los vecinos de nuestro municipio pueden divertirse a la par que mostrar su originalidad y creatividad.
Una festividad que encanta tanto a niños como adultos. Perfectos para disfrutar en familia.
Este año 2026 se celebrara el día sábado 21 de febrero.

La celebración del Carnaval en Albanchez de Mágina suele ser variable. Aunque siempre adaptada para el mayor disfrute de vecinos y visitantes.
Por esto durante los días finales del mes de Febrero, llegando el penúltimo fin de semana, se suele celebrar esta tan esperada festividad.


Una animada celebración, la cual empieza con un animado pasacalles. Encabezado por una charanga, banda, o cualquier tipo de música que anime tanto a los asistentes como a las curiosas miradas de los vecinos.
La banda, contratada por el Ayuntamiento, se encarga de presidir, anunciar y animar, a un largo desfile de vecinos disfrazados. Ofreciendo un gracioso espectáculo.

Además de la música el desfile va acompañado de diferentes figuras, hinchables y/o cabezudos de bonitas formas y colores. Pasando el desfile por numerosas calles del municipio y acabando en el Salón Social.



Acabando el pasacalles en el Salón Social del municipio. Lugar donde se disfrutara de bailes y donde se podrá tomar un refrigerio en la barra instalada.
Allí se disfrutara de los últimos pasos de bailes antes del tan ansiado concurse de disfraces. El cual conlleva premios para los disfraces mas originales, divertidos y logrados.


Una evento animado en el que después de la gala de premios se anima con la actuación musical de un Dj.
El cual edita un mix de la mejor música hasta altas horas de la noche.
Un evento animado y concurrido, donde podrás disfrutar de un excelente ambiente y compañía.


Donde podrás tomar refrigerios y divertirte. Ya que cada año se dispone de una barra de bebidas. Siendo este año 2025 responsable de su funcionamiento el AMPA local.

En el municipio de Albanchez de Mágina, hasta hace pocos años, era costumbre que los jóvenes se lanzaran «bordos» unos a otros.
«Echar Bordos» o semillas de Enea, era una costumbre de tiempos inmemoriales, donde se lanzaban a la cara del interés romántico de la persona lanzadora. A modo de atraer su atención y despertar el interés mutuo.
Una tradición que se decidió abandonar debido a los problemas de salud que conlleva. Las semillas de enea desprenden gran cantidad de partículas y polvo, lo que unido a la propia semilla provoca problemas respiratorios en personas con alergia y/o con problemas respiratorios.
Esto unido a que cada vez es mas frecuente alergias y asma, provocaron que se cancelara. Ya que los bordos se mantenían en el ambiente provocando malestar hasta muchos días después y habiendo limpiado.
Aunque queda el recuerdo popular de estas festividades. Por lo que hay que mantener este recuerdo para que no pierda en nuestro municipio.

La versión católica de los mismos remonta su origen a los tiempos de los antiguos cristianos, cuando, por falta de métodos de refrigeración adecuados, éstos tenían la necesidad de acabar antes de que empezara la cuaresma con todos los productos que no se podían consumir durante ese período, como la carne, leche, huevos, etc.


Con ese pretexto se dice que se organizaban el martes anterior al miércoles de ceniza estas fiestas populares llamadas carnavales, las cuales pronto empezaron a degenerar, convirtiéndose en la excusa para grandes comilonas y para realizar todo tipo de actos, exaltando los placeres de la carne de forma exagerada.
Etimológicamente la palabra proviene del latín carne-levare que significa «quitar la carne» y en este sentido no puede comprenderse fuera del ámbito de la cuaresma. Posiblemente su origen sea mucho más antiguo y estén emparentados con las bacanales romanas, festejos en honor al dios Baco y con las saturnales griegas, realizadas en honor a Saturno, ambas formaban parte de los rituales de invierno de sus respectivas culturas.


Con la cristianización de las fiestas paganas por parte de la iglesia, estos rituales que estaban ampliamente arraigados no pudieron ser suprimidos. De este modo y como estrategia de control pasarían a llamarse carnavales, ocultando así su origen y permitiendo, sólo durante esos días y bajo control encubierto, rienda suelta a los apetitos que posteriormente serían reprimidos durante la cuaresma. Suponen por tanto un claro sincretismo pagano-cristiano. En un principio el carnaval ocupaba tres días: domingo, lunes y martes antes del miércoles de ceniza, pero en España se alargó hasta el primer domingo ya dentro de la cuaresma conocido como Domingo de Piñata. Es la fiesta que más prohibiciones ha sufrido a lo largo de la historia, ha sido reprimido por casi todas las monarquías, por las dictaduras y por la iglesia.

Los datos más antiguos contrastados sobre el carnaval en Andalucía refieren a la provincia de Jaén a mediados del XV, anteriores incluso a los datos sobre dicha fiesta en Cádiz. El historiador Vicente Oya (1985) refiere la celebración de un martes de carnaval en 1463 en el cual se realizó una «fiesta de locos» en honor al alcaide de Cambil y otros caballeros moros, tras la fiesta vino una gran comilona con gallinas, perdices, cabritos y tal abundancia de productos que se daban unos a otros.









